Afortunadamente la población mexicana se preocupa más en su educación. De acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía (INEGI), en el periodo 2012-213 egresaron de la educación superior poco más de 3.3 millones de personas, cifra que en el periodo 2014-2015 creció a más de 3.5 millones, un incremento de 200 mil personas que decidieron prepararse mejor académicamente.

Pero como ocurre en toda historia, hay otro lado de la moneda. Que haya población con más años de escuela no necesariamente se refleja en las habilidades con las que salen preparados. El reporte laboral de Hays lo dice con claridad: 57% de las empresas señala que hay un desajuste entre oferta de profesionales y vacantes.

“Ante esta situación, urge intervenir para que los alumnos cuenten con esas habilidades al momento de concluir un programa de formación terminal, ya que la problemática no se limita al sector energético. Y es algo en lo que debemos trabajar en conjunto diversos actores”, de acuerdo con Jorge Barragán, director para México de la International Youth Foundation (IYF), organización dedicada a mejorar la capacitación de los jóvenes.

En realidad, esto es parte de una tendencia global. En el mercado laboral europeo ocurre algo similar. El diario español ABC señala: “40% de las empresas europeas no encuentra trabajadores con el perfil adecuado, según un documento de la Comisión Europea de 2016 denominado Agenda de las nuevas habilidades para Europa”.

“Ante tal situación, las organizaciones se ven en la necesidad de contratar a personal que no cuenta con las habilidades que el puesto demanda, lo que implica recursos para capacitación para los nuevos egresados, o en el peor de los casos, dejar de cubrir ciertas vacantes, lo que implica costos y pérdidas para la empresa”, apuntó Barragán.

De ahí que las empresas estén en una fase de reclutamiento constante, siempre a la expectativa de encontrar el talento que requiere. La metodología integrada en SuccessFactors (SAP) es una herramienta invaluable en la tarea de los profesionales de los Recursos Humanos. Uno de los rubros de especialización en la consultoría que maneja Dextera México, la embajadora de este ‘software as service’, tiene un rubro dedicado a reclutamiento y selección.

El binomio compañía-escuela

La coordinación academia-empresa se hace más necesaria que nunca en la nueva era laboral.

Un ejemplo de esta coordinación lo representa clúster aeroespacial instalado en México. Cuando inició sus operaciones en el país parecía una industria de desarrollo improbable.

“No había un programa en la oferta educativa pública de nivel medio superior en la entidad explícitamente enfocado en ensamble avanzado. Planteamos este reto con tres sistemas públicos diferentes para crear un ecosistema que atendiera las necesidades del Clúster Aeroespacial — e indirectamente también las del sector automotriz de Querétaro, ya que las habilidades y necesidades de esa industria son comparables”, precisa Jorge Barragán.

Tan es así, que en  2016 esta cooperación graduó a la primera generación de 75 técnicos, cuya brecha de habilidades se redujo, a decir por los aliados de la industria aeroespacial con los que IYF colaboró, en 750 horas de entrenamiento que estas empresas no tuvieron que pagar como capacitación inicial.

El programa ahora genera gran aceptación entre la industria, tan es así que se espera elevar el número de graduados a 750 por año, para cubrir las necesidades del mercado de esa zona.